Cómo cortar jamón sin jamonero
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Se puede, pero mal y con riesgo. Sin un soporte que inmovilice la pieza, el jamón se mueve mientras cortas, las lonchas salen rotas y el cuchillo puede resbalar hacia tu mano. Si te han regalado un jamón y no tienes jamonero, la solución de verdad es conseguir uno.
¿Se puede cortar un jamón sin jamonero?
Se puede, y se ha hecho toda la vida antes de que existieran. Pero conviene saber a qué se renuncia: el soporte no es un accesorio de comodidad, es lo que sujeta la pieza para que el cuchillo pueda deslizarse sin que se mueva nada.
Con el jamón suelto pasan tres cosas. Se mueve, así que las lonchas salen irregulares y rotas. Hay que sujetarlo con la mano, que queda cerca del filo. Y no se puede girar la pieza cuando toca cambiar de cara, que es la mitad del trabajo en un jamón entero.
Para salir del paso una tarde, se apaña. Para cortar una pieza entera a lo largo de semanas, no.
¿Cómo lo hago si no me queda otra?
Apoya la pieza sobre una superficie firme y antideslizante, con la caña bien calzada para que no ruede. Un paño húmedo debajo evita que patine. Corta hacia fuera, siempre en dirección contraria a tu cuerpo, y con la mano de apoyo lo más lejos posible del filo.
Ve despacio y saca lonchas más cortas de lo normal. Sin sujeción no vas a poder hacer la pasada larga de una pieza montada, así que más vale asumirlo y cortar tramos pequeños bien hechos que intentar lonchas grandes que se van a romper.
Y si el jamón está entero y sin empezar, plantéate no abrirlo hasta tener el soporte: la parte más delicada es justo la primera, cuando hay que limpiar y abrir la pieza, y es la que peor sale sin sujeción.
¿Vale un jamonero improvisado?
Los apaños caseros que circulan —tablas con un tornillo, cajas de madera, montajes con bridas— funcionan a medias y dependen mucho de cómo estén hechos. Lo que hay que exigirle a cualquiera de ellos es que la pieza no se mueva nada cuando la empujas con la mano.
Si al probarlo el jamón baila, no sirve. No es una cuestión de comodidad: es que un jamón que se mueve con un cuchillo de treinta centímetros encima es cómo ocurren los accidentes.
¿Cuánto cuesta un jamonero?
Los básicos empiezan alrededor de 20 o 30 euros, y con eso ya se corta con seguridad. Los basculantes, que permiten girar la pieza sin desmontarla, suben bastante y son una comodidad real si cortas a menudo, pero no son imprescindibles para casa.
Lo que hay que mirar es la estabilidad de la base y que el sistema de sujeción apriete de verdad. Un jamonero barato y firme es mejor que uno bonito que cede.
Puesto en perspectiva: si te han regalado un jamón, el soporte cuesta una fracción de lo que vale la pieza y es lo que determina si la aprovechas o la destrozas.
¿Y si es solo una paletilla?
Igual, y con más motivo. La paletilla es más pequeña y más irregular, con menos carne y más hueso, así que sujetarla bien importa todavía más. Hay jamoneros que valen para las dos cosas.
Entonces, ¿qué hago con el jamón que me han regalado?
Consigue un soporte antes de abrirlo, y si puedes, aprende a abrirlo antes de estrenarlo. La primera vez es la que decide cómo va a salir la pieza entera: si la limpieza y la apertura se hacen mal, todo lo que viene después va peor.
El curso de iniciación son cuatro horas y cada uno abre su propia pieza, que es exactamente el momento que más miedo da hacer solo en casa.

